El pádel se ha convertido en uno de los deportes más practicados en España. Aunque aparentemente sencilla y sin riesgos, es una actividad en la que es frecuente la aparición de lesiones, en su mayoría provocadas por una escasa preparación física o falta de técnica. Un entrenador de pádel junto al trabajo coordinado de la Fisioterapia puede ser muy útil a la hora de prevenir lesiones y aumentar la técnica deportiva.

¿Qué factores pueden contribuir a la aparición de lesiones en el jugador aficionado de Pádel?


La técnica: es clave tener una buena técnica para evitar lesiones. El riesgo de lesionarnos es especialmente alto cuando nos iniciamos y aún no tenemos la técnica adecuada, por eso no es recomendable competir hasta conocer los movimientos adecuados.

Tipo de pala:

  • Redonda: para la fase de iniciación
  • Lágrima: para nivel avanzado.
  • Diamante: para nivel avanzado

Es importante jugar con la pala adecuada según nuestro nivel. Tu entrenador te indicará cómo tener un agarre correcto y ajustar el grip.

Carga de Trabajo: en fase de iniciación hay que practicar pádel de forma moderada, sin cargas de trabajo excesivas, aumentando de forma progresiva y compensada a medida que mejoramos nuestro nivel y perfeccionamos la técnica.

Las zapatillas: como en todos los deportes, es fundamental tener un calzado adecuado para evitar lesiones en los miembros inferiores, la cadera y la zona de la columna. El calzado debe ser el idóneo según la superficie en la que vamos a jugar, que puede ser césped artificial o arena.

Lesiones previas: las lesiones que tengamos pueden agravarse al iniciarnos en la práctica del pádel. Hay que tener muy en cuenta que estas lesiones pueden condicionarnos o empeorar.

Las pelotas: si la pelota con la que jugamos está en mal estado (muy usadas o húmedas) nos provocará como consecuencia en nuestro juego un sobresfuerzo y sobrecarga en brazos y muñecas.


CONSEJOS PARA PREVENIR.

Como en cualquier deporte, es necesario calentar previamente. Todo ejercicio requiere de un buen calentamiento previo. Las evidencias nos indican que el mejor calentamiento es aquel en el que se emplean las posiciones y técnicas del deporte, en este caso pádel. Hay que hacerlo de forma progresiva, de menos a más, para acondicionar el cuerpo y jugar con las mayores garantías de no sufrir lesiones.

Los Gemelos. Sufren mucho en el pádel por sobrecarga. Es recomendable estirar bien después del ejercicio y acudir a fisioterapia con regularidad para evitar lesiones mayores.

Rodilla Cadera. En las rodillas debemos de asegurar unos grados de flexión y extensión acordes a nuestra edad. Así, las carillas articulares se encontrarán biomecánicamente en disposición óptima.

Muñeca Codo. Para prevenir las lesiones de muñeca al igual que en las de codo, resulta imprescindible bloquear la articulación correctamente. Es decir, no “muñequear” en los golpes. Este mismo consejo se da en la prevención del codo de tenista (epicondilitis). De este modo la trascendencia del impacto del golpeo de la bola no recaerá en la articulación, sino que será compensada con la musculatura del antebrazo.

Dolor Lumbar. Resulta fundamental asegurar un correcto equilibrio de la musculatura abdominal, glútea, oblicuos, piramidales e isquiotibiales.


Estiramientos recomendados

Realiza ejercicios de estiramientos después de la actividad física para recuperar la musculatura tras el esfuerzo. Se ha demostrado que después de un estiramiento nuestra amplitud articular mejora pero el rendimiento del músculo desciende.Para mejorar la condición general de elasticidad es aconsejable estirar en frio. Para mayor efectividad, los estiramientos deben realizarse de una forma habitual, progresiva y mantenida en el tiempo.

El estiramiento cada vez se indica menos antes del entrenamiento, al menos de forma mantenida. En todo caso, son recomendables a modo de calentamiento, sin mantener mucho tiempo la postura.


Estiramientos de Miembros Superiores:

epitrócleos

epicondíleos

epicondíleos

pectoral en pareja

tríceps

Estiramientos de miembros inferiores:

psoas iliaco

aductores

cuádriceps

¿Cómo debemos estirar?

El estiramiento debe ser en todo momento agradable, sin dolor.

No fuerces. Busca el punto de tensión y mantén. Conoce tus límites.

Estira el músculo entre 11 y 20 segundos, incidiendo más en zonas rígidas.

El estiramiento debe ser progresivo y constante en su movimiento. Cuando llegues a la máxima tensión, mantenlo sin realizar movimientos de rebote.